viernes, 18 de abril de 2008

Triste humorada


Una alborada un tanto mendaz. La luz se ha colado por la ciudad con notable incomodidad, puesto que la incuria variable de nuestra población, ha levantado una risotada de humo que nos hunde en el estupor y la indignación.
Buenos aires nos vuelve miopes. Un cosquilleo carmesí se apodera de las pupilas, y las fosas nasales se visten de un hollín casi imperceptible.
No es un nublo el que acecha; incluso es del todo imposible divisar claramente el cielo para vaticinar algún capricho meteorológico. Y Buenos Aires se ve a la mitad; se ve como en sueños. La noche de los días pasados ha mostrado la belleza de un orbe nebuloso, irrespirable y lleno de magia, en ese apareamiento que las luces tienen con el humo, regalando espectros oblicuos, recortados en mil figuras.
Es una ceguera cargada de misterio la que se despliega en esta mañana. Una nueva ceguera para mis coetáneos, tan poco observadores como siempre.
Ahora la ciudad es una caverna platónica, llena de sombras y hedores. Las calles conocidas develan una nueva faz, atezadas y opacas, y no hay peatón que no cruce su mirada con otro, preguntándose silenciosamente, cómo es posible que algunas cosas sucedan. Y lo cierto, es que hoy, la realidad nos ofrece solo cien metros. Algo se quema, y esa ignición, deja su estela como un perfume insoportable. ¿Qué cosa se esta quemando?. Pasto, dicen; pero algunos aseguran que algunas cosas más: sinceridades, promesas, expectativas, futuros.
Hoy, como tras un velo tiznado, Buenos Aires muestra histriónica su paisaje onírico, y podría jurar que el algún sentido, sonríe. La materialización imprevista de un temor colectivo, quizás se esconda tras este humo que nos sofoca, como tantas otras calamidades.
Esta mañana, de sol empañado, un loco de esos que deambulan por la ciudad, se paró en la mitad de la calle, y como un heraldo desquiciado, advirtió a los pocos que pudieron oírlo: “alguien se ha robado el horizonte”.

3 comentarios:

Laura dijo...

Me han conmovido tus palabras

un abrazo

Anónimo dijo...

Poeticamente, Etico;
Eticamente, Lírico;
Buena dupla...Saludos

Hitlercito dijo...

yo creo que ningún loco dijo nada y sólo lo inventaste para tu prosa poética